A partir de 1580, Felipe II comienza la decoración de su monasterio. Ante la evolución de sus gustos artísticos, o tal vez debido a las malas relaciones con Flandes, trae sobre todo artistas italianos, que crean sus propias influencias de pintores y escultores nacionales. El arte aflamencado de principios del reinado del rey se vuelve italianizante en esta etapa. No en vano el señor de los Países Bajos también gobernaba sobre Nápoles, Sicilia y el Milanesado.
Las intenciones de los cuadro y esculturas no son historicistas ni de intenciones exagéticas ni arqueológicas. Son simplemente simbólicas, con tendencia a tornar la época de Salomón (s IX a.C) en la clasicista del dominio romano sobre Israel del segundo Templo. Podríamos decir que se reproduce aquí la fuerte polémica intelectual, absolutamente contemporánea, entre los exégetas y filólogos de tendencias arqueológicas de Arias Montano con la escuela de Villalpando, más tendentes al simbolismo neoplatónico (Taylor los diferenciaba en racionalistas y místicos, mientras que Checa los opone como humanistas y científicos). No en vano, Montano traía las ideas de Amberes, mientras que Villalpando venía de Roma.
Juan Bautista Monegro (1545-1621), escultor y arquitecto toledano, trabajó en El Escorial en las estatuas de los Reyes de Judá, en los Evangelistas del patio central del convento y en la de San Lorenzo de la fachada principal. Con grandes influencias de los escultores italianos de su época, sobre todo de los Leoni, llegó a ser maestro mayor en la catedral de Toledo, ciudad donde también fue escultor de la iglesia de Santo Domingo el Antiguo. El encargo de las estatuas de El Escorial se realizó el 2 de diciembre de 1580, elevándolas a su posición actual entre el 20 de abril de 1584 y el 12 de marzo de 1585. Muy lentos en comparación con la estatua de San Lorenzo y las armas reales de la fachada principal, que se hicieron entre el 21 de enero de 1582 y el 21 de marzo de 1583.
Bustamante cree que la idea de los reyes debe ser necesariamente posterior a la traza de la fachada de Juan de Herrera, de 1577, que cree sugerida por Arias Montano. Al perderse el borrador de las inscripciones de las basas de las estatuas en vida de Felipe II, Bustamante sospecha, con toda lógica, que "la oposición a Arias Montano y a su idea de un «Escorial bíblico», un «Escorial Templo de Jerusalén», era tan fuerte, que aunque hubo que aceptar la incorporación de los seis Reyes judíos en la faz de la Basílica, logró frenar las inscripciones, acaso por excesivamente claras".
Las inscripciones que el padre Santos redactó para sus pedestales en 1660 son suficientemente significativas: la de David dice "recibió la traza de la obra de manos del Señor" y la de Salomón "edificó el Templo y lo dedicó al Señor". El padre Sigüenza había previsto unos más amplios, basados seguramente en los de Montano, pero que hubieran quedado demasiados pequeños para leerse. La de Salomón, por ejemplo, decía: "Cæpit ædificare domum Dom. ann. IV. Regni sui & ann. XI. perfecta est, & intulit quæ santificaverat David pater suus, argentum aurum & vasa reposuitque in thesouris dom. D. (3 Reg., 7)".
Como vemos, todas hacen referencia a la contrucción del Templo (y a su reparación y ampliación, con lo que Felipe II dejaba un claro mensaje a sus sucesores) y a la instauración del culto único que supuso el Templo de Salomón, luchando contra la adoración de los judaitas en los «lugares altos» frente al culto a Yahvé y su Arca de la Alianza de los israelitas.
Josafat | 2 Cro 19 (2 Par 17-19) | Lucis ablatis Legem propagavit «Destruidas las prácticas idólatras, renovó el culto de la Ley» |
4º rey de Judá, era hijo de Asa. Reinó desde los 35 años durante 25 años más.
Restableció los sacrificios reales después de destruir los bosques, donde hizo desaparecer los «altos» y las columnas idolátricas. |
Ezequías | 2 Cro 29-30 (2 Par 29) | Mundata domo Phase celebravit «Limpió el Templo [de idólatras] y celebró la Pascua» |
12º rey de Judá, era hijo de Ajaz. Reinó desde los 25 años durante 29 años más.
Aseguró el abastecimiento de agua a Jerusalén, construyendo el famoso Canal de Siloé. Suprimió altares, los «lugares altos» y el culto a la serpiente de bronce de Moisés. Restauró las puertas del Templo y mandó a los sacerdotes y levitas purificar el Templo durante 8 días, para restaurar la Pascua solemne, restableciendo las clases sacerdotales. |
David | 1 Cro 28 (1 Par 28) | Operis exemplar a Domino recepit «Recibió la traza de la obra de manos del Señor» |
1er. rey de Judá e Israel unificadas, descendía directamente de Adán y los patriarcas.
Como Carlos V, fue un rey guerrero, por lo que Dios no le permitió levantar el Templo, pero recibió directamente de manos de Yahvé sus trazas |
Salomón | 1 Re 6 (3 Reg 7) | Templum Dño [Domino] aedificatum didicavit «Edificó el Templo y lo dedicó al Señor» |
2º rey de Judá e Israel unificadas, era hijo de David y Betsabé.
Construyó el Templo en el 2º año de su reinado, acabándolo en 7 años. Fue conocido por su sabiduría y sentido de la justicia, aunque al final de su reinado cayó en la poligamia e idolatría, sobre todo bajo la influencia de la Reina de Saba. |
Josías | 2 Cro 34 (2 Par 34) | Volumen Legis Domini in venit «Encontró el Libro de la Ley en las ruinas [del Templo]» |
15º rey de Judá, era hijo de Amón y nieto de Manasés. Reinó desde los 8 años durante 31 años más.
Reparó el templo y destruyó el de Baal, los altares, estatuas y santuarios idólatras. Durante los trabajos de reconstrucción del Templo encontró en él el Libro de la Ley de Moisés, el «Deuteronomio». |
Manasés | 2 Cro 33 (2 Par 34) | Contritus Altare D. instauravit «Arrepentido, restauró el Altar del Señor» |
13º rey de Judá, era hijo de Ezequías. Reinó desde los 12 años durante 55 años más.
Tras un fuerte arrepentimiento, quitó los altares y dioses extranjeros que él mismo había levantado. Reparó los muros exteriores de la Ciudad de David, al occidente de Guijón y restauró el Altar de los Sacrificios del Templo. |
Las citas bíblicas entre paréntesis corresponden a la versión latina (Vulgata), que es la que cita el Padre Sigüenza. Según éste, la idea de los reyes se debe al Arias Montano, aunque se perdió el borrador de los textos de los pedestales. Él mismo había preparado unas frases bíblicas por encargo de Felipe II, ya que la gente no sabía reconocer los reyes, pero, tras la muerte del rey, el encargo se olvidó. Las actuales, según el padre Ximénez (I.I.IV, 35), se deben al padre Santos.
Son mal llamados reyes de Judá, ya que en rigor éstos sólo comenzaron tras el cisma promovido por Roboam, el hijo de Salomón, que separó el reino de su padre en Israel al norte y Judá al sur. Como se puede ver, todos los reyes tiene algo que ver con el Templo o su reconstrucción, pero haciendo incapié en la lucha contra la herejía y la defensa de la religión. El padre Sigüenza notó que Ezequías no tenía mucho que ver con el Templo y propuso su cambio por un séptimo rey:
Joás | 2 Cro 24 (2 Par 24) |
Congregata infinita pecunia, donduxit ex sea artifices, ut instantarent domun Domini, & quodo cadere coeperat fulciretur, ac suscitanit eam in gradum pristinum. | 7º rey de Judá, era hijo de Ocozías. Reinó desde los 7 años durante 40 años más.
Murió violentamente por matar al profeta Zacarías |
El genovés Francisco de Urbino (1545-1582) vino a España en 1567 con Giovanni Battista Castello «Bergamasco» para trabajar en la decoración de la Torre Dorada del Alcázar de Madrid y el Palacio de Valsaín, desde donde recala en El Escorial en 1575 donde trabaja hasta su muerte en 1582. Según Sigüenza, iba camino de convertirse en uno de los mejores pintores de su época. Sin duda uno de los mejores conjuntos de toda la pintura italiana del monasterio, su importancia se subraya al conservarse además los dibujos preparatorios, única serie completa que se conserva en El Escorial. Los veintidós cartones, conservados en la Biblioteca del monasterio, ponen de manifiesto el enorme interés del artista por el dibujo y el detalle, herencia de su maestro Bergamasco. Su principal obra en el monasterio fue la bóveda de la celda prioral, que representa en su recuadro central el famoso juicio de Salomón. También destaca el Juicio final, los Evangelistas y las Virtudes teologales. Fue la última obra de este artista (se fecha en la base del trono en MDLXXXI), con una compleja solución espacial de claro sabor perinesco. Iconográficamente respeta la tradición del trono sobre escalones y con los dos leones, con decoración y vestuario totalmente clasicista, más propios de la época de dominio romano de Herodes que del tiempo de Salomón (965 a.C.), como era habitual en el s. XVI. Pellegrini o Pellegrino, llamado el Tibaldi, nació en Puria y murió en Módena (1527-1596), y curiosamente -como Arias Montano- tenía la misma edad que Felipe II. Estudió pintura y arquitectura en Bolonia y, con Vassari, en Roma. Allí realizó los frescos (1544-47) de la Sala Paolina en el Castillo de Sant' Angelo. Después trabajó como arquitecto en la Catedral de Milán, donde aprendió la cultura miguelangelesca, pero depurada de sus inclinaciones laicas. Es autor también de los cartones del mosaico del altar mayor de la Catedral, de los planos de la reconstrucción de la iglesia octogonal de San Lorenzo y de la fachada del Palacio Arzobispal de Milán, así como del Colegio Borromeo de Pavia. Recomendado por Pompeo Leoni, Felipe II le llamó a España en agosto de 1586, nombrándole «Arquitecto de su Majestad» para trabajar en el Alcázar. Lomazzo le definió como el «Miguel Angel reformado». Su obra más conocida son los frescos de la biblioteca y del claustro principal del monasterio de El Escorial, donde ocurren interesantes imágenes del templo de Jerusalén: «La presentación de la Virgen en el Templo», los «Desponsorios de la Virgen», «Jesús entre los doctores», la «Purificación de la Virgen» y «La matanza de los inocentes» entre ellos. En la mayoría de las imágenes interiores del Templo destacan las columnas torsas de San Pedro de Roma que según la tradición provenían del mismo templo de Jerusalén. Entre los magníficos frescos de la biblioteca del monasterio, en su panel central (justo enfrente de la estatua de Salomón de la Basílica y de la de Felipe II frente al altar) se narra la escena bíblica de "El Rey Salomón interrogado por la Reina de Saba" (I Rey 10, en la Vulgata III Reg X)). El texto de la falda de la mesa reproduce otro texto bíblico, esta vez en hebreo: «has dispuesto todas las cosas con medida, número y peso» (Sab 11:20). Los trabajos de preparación se realizaron entre 1586 y 1587, terminándose la bóveda y los lunetos en 1591, y el friso de debajo al año siguiente. Sus frescos siempre se han considerado un homenaje a la Capilla Sixtina. Luca Giordano (1634-1705), llamado en España Lucas Jordán, nació y murió en Nápoles, centro artístico de relieve en la Italia del XVII y políticamente vinculado a la corona española. Según Palomino, pudo ser oriundo de Jaén, ya que en Baeza hay familias de apellido Jordán. Carlos II necesitaba un decorador brillante y rápido para terminar la escalera monumental y las últimas bóvedas de la basílica que no consumiera allí años de gris e ineficaz trabajo. Se estima que pudo pintar 5.000 cuadros. Giordano era además el más famoso de los decoradores italianos, por lo que podrá aumentar el pretigio de la monarquía española. Tras un largo periplo por Roma, Bolonia, Parma, Florencia y Venecia, llegó a El Escorial en 1592. Según el juicio de Ceán Bermúdez, era un pintor rápido y brillante, pero superficial. Sin embargo, como nos cuenta Palomino, en su época fueron muy apreciados y se consideraron como algo nuevo y sin parangón, como aquello que habían ambicionado siempre sin conseguirlo los monarcas españoles. Los frescos de David y Salomón concluyeron la decoración de El Escorial que comenzó Felipe II un siglo antes. Giordano pintó también unos pasajes de la vida de Salomón en la Sala de Guardias de la Reina del Palacio Real de Aranjuez, una habitación situada en el ala Oeste. El rey Carlos II deseaba dedicar parte de la decoración de la basílica a temas relacionados con la Eucaristía, de la que ya desde antes de Trento eran extremadamente devotos los Austrias. Jordán, sin embargo, se obstinó en representar escenas que exaltaban al pueblo de Israel en las que se las ingenió para introducir antecedentes de la Eucaristía. A los lados del coro, el napolitano realizó dos frescos sobre los reyes David y Salomón. El del paso al convento se dedicó a David, autor de los Salmos, y el del tránsito al colegio a Salomón, representando la Ciencia y la Sabiduría. Ambos frescos presentan la misma composición: los cuatro lunetos están ocupadas por cuatro escenas diferentes y una de ellas se continúa hasta la bóveda, formando el cielo de las otras tres. A diferencia de otras composiciones del autor, estos dos frescos tienen una mayor claridad compositiva, con menor número de personajes que tienen también un mayor tamaño del habitual en Jordán. En este periodo español, también pintó un Sueño de Salomón y una Recepción de Salomón a la reina de Saba muy similares a la escena de El Escorial que se conserva en el Museo del Prado y en el palacio de Aranjuez. Las escenas del fresco de Salomón presentan a Dios Padre sobre Salomón al infundirle la sabiduría que le había pedido mientras duerme. Las otras tres escenas narran la unción como rey de Salomón, el juicio de Salomón y la recepción de la reina de Saba. El fresco de David presenta en su centro a los ángeles que traen al rey la Planta del Templo de Jerusalén. Las otras escenas muestran a David tocando el arpa, con los profetas Natán y Gaad, y ofreciendo sacrificios en el monte Moriá. Suya es la conocida escena de la Construcción de El Escorial donde aparecen Felipe II con Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera y fray Antonio de Villacastín de la parte superior de la escalera principal. Las otras paredes se completan con escenas de la batalla de San Quintín.
b) Francesco da Urbino: «El juicio de Salomón» (1581)
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Cartones preparatorios del Juicio de Salomón: "Los verdugos con el niño vivo", "Anciano con un niño" y "Las dos madres"(cart. 249, 250 y 252)
c) Pellegrino Tibaldi: «El Rey Salomón interrogado por la Reina de Saba» (ca. 1586)
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- Sylvie Béguin, "Pellegrino Tibaldi" y Carmen García Frías, "Francesco da Urbino", en Dibujos italianos para El Escorial, coord. por Mario di Giampaolo, Nerea, Madrid, 1995.
- Pierluigi Carofano, "Francisco da Urbino y la decoración de la celda del prior", en Los frescos italianos de El Escorial, coord. Mario Di Giampaolo, p. 99, Electa, Patrimonio Nacional, Madrid, 1993.
- D. Angulo Iñiguez y A. Pérez Sánchez, A Corpus of Spanish Drawings, I, Spanish Drawings 1400-1600, London, Boston, New York, 1975.
- Agustín Bustamante, La Octava Maravilla del mundo, estudio histórico sobre El Escorial de Felipe II, pp. 636-647, Madrid, Alpuerto, 1994.
d) Luca Giordano: «Escenas de la vida de los reyes David y Salomón» (ca. 1694)
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- Luciana Arbace, "Lucas Jordán", en Dibujos italianos para El Escorial, pp. 121 y ss., coord. por Mario di Giampaolo, Nerea, Madrid, 1995.
- Manuela Mena, "El napolitano Lucas Jordán en El Escorial", en Los frescos italianos de El Escorial, coord. Mario Di Giampaolo, p. 203 y ss, Electa, Patrimonio Nacional, Madrid, 1993.
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